Dónde meditar

 

Elige un lugar tranquilo para tu meditación, un lugar donde puedas concentrarte sin distracciones. Lograr desconectarte de todos los sonidos ayudará a tu meditación, los tapones para los oídos pueden ayudarte a desconectar mejor.

Si es posible, elige un lugar que únicamente uses para meditar, esto te ayudará a crear un ambiente de meditación, con el tiempo este lugar especial se llenará con la “energía” de la meditación. Una habitación pequeña o una buhardilla que estén bien ventiladas son ideales, si no dispones de una habitación completa entonces elige un área pequeña en tu habitación u otro cuarto que puedas reservar para meditar. Si puedes, cuando medites oriéntate mirando hacia el Este, esto ayuda a alinear el magnetismo de tu cuerpo con el de la tierra.

Tu lugar de meditación puede ser sencillo, todo lo que necesitas es una silla o un cojín pequeño para sentarte. Puedes realzar el ambiente construyendo un pequeño altar con fotos de santos que te inspiren, a mucha gente le gusta poner una vela pequeña y algo donde quemar incienso. Tu altar puede ser tan simple o tan elaborado como te guste, en cualquier caso, el verdadero altar es tu corazón.

De vez en cuando es bueno meditar en medio de la naturaleza, pero esto debe hacerse sólo de vez en cuando y no tomarse como una norma. La meditación profunda requiere una completa interiorización y en la naturaleza pueden encontrarse muchas distracciones.

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