¿Qué es la meditación?

 

La meditación es un estado profundo de conciencia que se alcanza al acallar los pensamientos y concentrarse. Una buena definición de la meditación es la auto-observación.

La meditación, como la ciencia, está basada en la experimentación. La Ciencia descubre verdades de la naturaleza, la meditación nos permite descubrir verdades a cerca de nuestra propia naturaleza. Cuando medites, adopta los métodos del científico; tus herramientas, en lugar de ser el microscopio u osciloscopio, son la concentración y la intuición.

La meditación no consiste en reflexionar sobre pensamientos profundos; al contrario, la meditación auténtica empieza cuando los pensamientos terminan. Para progresar en la meditación debemos dejar a un lado la tendencia a buscar solución a problemas, el preocuparse y hacer planes, el reaccionar y el juzgar. Cuando estamos meditando necesitamos abandonar el pasado y el futuro.

La meditación no es pasiva, requiere energía y compromiso, pero no es tampoco un trabajo físico. En la meditación debes usar el esfuerzo de forma opuesta a lo que estás acostumbrado. Tu “esfuerzo” debe emplearse en relajarte más profundamente hasta que abandones la tensión de los músculos y los pensamientos. Por encima de todo, la meditación requiere tu atención completa.

La meditación no es permitir que la mente se sumerja en el estado subconsciente o que flote en sueños agradables. Es un estado de energía elevada y de una consciencia extraordinaria. Si al final de la meditación no sabes qué pasó, es porque realmente no estuviste meditando. La meditación te eleva por encima de los sueños del subconsciente y de la agitación mental del consciente, te pone en contacto con el estado de la Superconsciencia despierta, aguda e intuitivamente certera. Las percepciones profundas llegan desde el estado superconsciente, no de la mente consciente. Cuando llegamos a relajarnos tan profundamente que somos capaces de interiorizar la energía de los sentidos, la mente se enfoca y un tremendo flujo de energía se despierta. Esta energía tan intensa nos eleva al superconsciente, donde nuestros poderes intuitivos están totalmente despiertos, en el superconsciente llegamos a percibir realidades que jamás habíamos soñado.

Aunque la meditación es un proceso continuo, se puede decir que tiene tres etapas: relajación, interiorización y expansión. Para exponerlo de una forma sencilla podríamos decir que el proceso de la meditación puede describirse como:

a) relajación del cuerpo y de la mente,

b) concentración, únicamente con intención, en el objeto de la meditación.

c) expansión de la sensación de identidad con ese objeto hasta darte cuenta de tu unidad con toda la creación.

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